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Carta para Amy, la Madre Tigre

27/01/2011

Amy, te voy a presentar a mis amigos, los lectores de este blog. Y voy a compartir esta carta que te he escrito con ellos, espero que no te importe…

Amigos, Amy Chua, más conocida como Madre Tigre, defiende en su libro “Battle Hymn of the Tiger Mother” que para educar a los hijos lo mejor es aplicar una férrea disciplina como la que aplican las madres chinas (como ella) a sus hijos. Defiende el insulto, la humillación y el castigo frente a las palabras de ánimo, los ejemplos de superación y la recompensa. A su entender, los occidentales somos demasiado blandos y condescendientes con nuestros hijos contribuyendo así a la formación de una generación de perdedores.

Amy, estoy de acuerdo contigo en que el trabajo duro es la clave del futuro y también en que los padres de ahora somos más condescendientes y blandos que antes y que damos a los niños todo masticadito, y eso tiene sus consecuencias, como que nuestros hijos no valoran lo que tienen y no se esfuerzan por casi nada, un horror, no lo niego. Pero, oye, de ahí, a proponer los métodos que aplicas con tus hijas como modelo a seguir… yo no lo quiero, gracias, tó pa tí, rica.

Basura, patética, cobarde ¿de verdad que les dices estas perlas a tus hijas? Vamos, a mí ni se me ocurre semejante despropósito, pero es que además, en España si te pillan diciendo eso a tu chaval, te pueden denunciar y te ponen una orden de alejamiento en menos que canta un gallo. No se si eres de las que aceptan un consejo, me da que no, que a ti sólo te gusta darlos, pero mira… al menos que no me quede en la conciencia que no te avisé… cuidate muy mucho de no pegarles berridos a tus Santas Hijas cuando vengas a presentar tu libro en España, no vayas a acabar en la trena.

Y otra cosa, Amy ¿de verdad que nunca has dejado a tus hijas ver la tele? bueno para lo que hay que ver… no me parece mal, pero explícame, ¿por qué los únicos instrumentos que pueden aprender a tocar son el piano y el violín? o ¿por qué nunca has dejado a las niñas quedar con sus amigas después del cole? no te digo todos los días, pero al menos una vez en los dieciséis años que tiene tu Sofía… ¿o jugar un ratito al ordenador? ¡Uf! no sé, yo creo que te estás pasando.

No te enfades conmigo, pero lo que me parece peor, y aquí sí que no tienes defensa, es eso de que tu hija te hizo una tarjeta navideña, pero la rechazaste porque no se había esforzado con el dibujo. Mira, Amy… se te va la cabeza, tendrías que ver las obras de arte que tengo yo (o cualquiera de mis amigas) pegadas en la nevera “creadas” en menos de tres segundos y que para mí tienen un valor incalculable. Aunque no voy a ir de madre guay, y te confieso que cuando veo que ocupan mucho sitio, les hago una bolita y a reciclar. Sin remordimientos.

¿No te has parado a pensar qué tipo de inseguridades y qué carencias afectivas tendrán tus hijas si las insultas? ¿para qué quieres una virtuosa del violín si cuando lo guarde en el estuche será una virtuosa con la autoestima por los suelos?

Lectores, no vayáis a pensar que Amy es lerda perdida, no. Os cuento que se licenció magna cum laude en derecho y económicas por la Universidad de Harvard y es profesora en la de Yale, y achaca sus méritos a que su madre la educó de la misma manera que ella está educando a sus hijas.

Y mira, Amy, me he parado a pensar que conozco a gente brillante (igual que tú), que tienen un excelente curriculum (igual que tú) y una familia (igual que tú) y que sin embargo fueron educados según el modelo que yo defiendo, el de cariño, respeto, el de fortalecer la autoestima, dar recompensas, ofrecer diversión, facilitar la sociabilidad y la amistad, por supuesto imponer castigos, enseñar a aprender de los errores y dejar que se equivoquen por sí mismos.

Amy, esa férrea educación que tú defiendes lo mismo te cuesta la rebelión de tus hijas, de momento Lulu ya está que trina contigo… pero lo que es seguro, es que tu cuenta bancaria se verá gratamente incrementada con la venta de tu polémico libro y quizá todo esto, sólo sea una estrategia de ventas y no seas esa Madre Tigre que nos vendes, sino sólo otra Madre Gatito.

En cualquier caso, esta vez, por favor, ahórrate el sello y no me mandes el libro.

Un abrazo,

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6 comentarios leave one →
  1. Tamar permalink
    27/01/2011 4:28 pm

    Querida Yol:

    No puedo más que estar totalmente de acuerdo contigo. No creo que el insulto y la humillación sea un buen camino en la educación de nuestros hijos. Pero es que no cre que sea educación y punto. El mismo respeto que nos mostramos a nosotros mismos se lo debemos a los demas, sean adultos o niños. Por el comino del dolor no crep que se aprenda nada. Prefiero optar por el cariño, el respeto y el apoyo. Incentivar las cosas buenas y el esfuerzo y reprendar aquello que no está bien o entra en la desidia.

    Que ahora somos muy blandos es de sobra conocido. Si no de qué la existencia de la generación ni-ni. No hace mucho un niño de cinco años le decía a su padre que le prohibía ver los Simsons y le estaba regañando por no recoger: ” no lo hago y no lo hago. Y no puedes hacer nada porque si me riñes o me pegas te denuncio”.

    Este caso es real. Nos pasamos de permisivos y no es bueno. Pero de ahí a la falta de respeto entre seres humanos hay un gran salto.

  2. ana permalink
    28/01/2011 11:28 am

    ¡Felicidades por tu post! Destilas sentido del humor, haces algo de autocrítica… ¡¡¡y no puedo estar más de acuerdo contigo!! Ni caso a esta mujer. De todas formas, es tan, tan, tan extremo lo que dice que ni me lo creo. ¿No será una herramienta de marketing? Porque confieso que me han entrado ganas de leerme la sarta de chorradas que habrá escrito esta mujer.
    No, si al final van a tener razón los que dicen que deberían hacer un psico-test a todas aquellas personas que quieren ser padres…

    • 28/01/2011 1:58 pm

      AnaRi, Vamos a tener que decir que te hiciste novia de un fantasma para que se venda más todavía tu libro!! Claro que entre novio y marido fantasma… tampoco hay tanta diferencia, verdad? Conste que me refiero a que no se le ve, jaja

  3. lulu permalink
    02/02/2011 9:35 pm

    Tis ahora entiendo por qué me costaba tanto leer la cartita…
    Madre mía!! Menuda ” madre tigre”, ésta lo que es, es una …. que se merece recibir, aún ahora, lo que hace!!
    Hay que dar muchas gracias por vivir tan lejos de ella, y que ni sepa de la existencia de nuestros niños. Lo fliparía si me viese cómo, alguna vez, cuando María hace algo mal, y no soy capaz de regañarla porque me deja sorprendida de lo que va aprendiendo, y no me queda otra que comérmela a besos. Me cortaría la cabeza directamente.
    Menuda pájara!

Trackbacks

  1. Y el debate continúa: ahora las madres “tigre” « Accidental Mente

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